La angustia de los 3 primeros meses parte II

Hola, ¿recuerdas el caso que te compartí en el post pasado? El de la garantía, pues te actualizo:

Cumpliendo con honor el proceso de garantía, buscamos por cielo, mar y tierra ese desarrollador non plus ultra que reemplazará al que “no dio el ancho”, “al que no funcionó” , “al que no es lo que esperábamos”, y pues bueno, no dábamos con esa persona, por muy atractivo que fuera el sueldo, los candidatos nos rechazaban la propuesta por implicar cambios de fuerza mayor, y el milagro ocurrió…en el transcurrir de los frenéticos días de búsqueda, alguien más aprendía, alguien más le dedicaba con ahincó sus horas lúcidas a ese lenguaje tan nuevo y lo consiguió…pasó  lo que tenia que pasar, escalo con éxito esa curva de aprendizaje que todo mortal asciende cuando de aprender se trata y con ese logro vino otro, la solicitud de garantía freno.

Después de todo, nuestro chico fue la mejor opción, nuestro proceso, intuición y psicométricas no se equivocaron…¡¡¡Perenganito bien por ti, bien por mi y todos mis amigos!!!!!

 Hasta la vista baby

Autor: Julieta Casillas

La angustia de los primeros 3 meses

¿Creías que los 9 meses de embarazo es la espera mas larga? Noooo, hay otra espera que implica esperanza, angustia y regocijo cuando finaliza, los tan temidos 3 meses de garantía  aplicados por el talento incorporado.

Por cada talento incorporado viene su respectivo “Hurra” y no falta el comentario pesimista del compañero “yo no celebro hasta pasados los 3 meses” y “pum”  vivimos nuestra primera garantía  precisamente del compañero y su comentario.

Oh que dolor, ¿y sabes porque? Porque ojalá fuera de un fullstack, Android o cualquier otro rol tan de ahora, tan cool, noooo es de un desarrollador de un ERP de esos que sostienen el sistema de las medianas y grandes empresas, de esos de la marca de la ventanita, de esos tan exclusivos, de esos  que en todo México habrá unos 200 y todos ocupados y todos tan caros…pues sí, el tema de hoy es reclutador revisa muy bien el talento que acercas a la empresa, y tu recursos humanos no por cubrir un hueco y quedar bien con tu director elijas con celeridad un talento.

Recuerda, no hagas compras de pánico!!!

Autor: Julieta Casillas